viernes, 7 de septiembre de 2007

El estrés retrasa la curación de las heridas

Vía elmundo.es

El estrés afecta a la salud con más intensidad de lo que se creía. Una simple discusión marital de media hora de duración retrasa la curación de una herida un día entero. Un grupo de investigadores de la Universidad estatal de Ohio (EEUU) así lo ha demostrado a través de un experimento, el último de una larga investigación de más de 30 años.

El estudio publicado en 'Archives of General Psychiatry', muestra las conclusiones de Jan Kiecolt-Glaser, psiquiatra y psicóloga, y Ronald Glaser, experto en virología molecular, inmunología y genética, ambos de la Universidad de Ohio, tras tres décadas llevando a cabo experimentos con el objetivo de conocer la influencia del estrés en nuestro sistema inmunológico.

Los experimentos los llevaron a cabo en el Instituto de Investigación de la Medicina del Comportamiento de la universidad.

"Los otros experimentos que hemos realizado eran mucho más agresivos", explica Kiecolt-Glaser. "El hecho de que una simple discusión marital de media hora provoque un retraso de un día en la cicatrización de una herida indica que el proceso de curación es extremadamente susceptible al estrés".

En consecuencia, aseguran que las conclusiones tienen especial importancia para aquellos pacientes que vayan a someterse a una operación quirúrgica. "Esto indica lo relevante que resulta que las personas se preparen psicológicamente antes de una operación", señala la psiquiatra.

"Disponemos de datos suficientes para sugerir que los hospitales deberían modificar las prácticas actuales. Debería reducirse el estrés previo a la cirugía", añade su compañero.

Los científicos centraron su estudio en 42 matrimonios que llevaban más de 12 años casados. Cada pareja fue examinada dos veces durante 24 horas en el hospital con dos meses de intervalo entre cada visita.

A cada miembro de la pareja se le provocaron ocho pequeñas ampollas en los brazos. Se retiró la piel de las heridas y se situó una burbujita artificial en lugar de la piel característica de las ampollas. De esta forma, los investigadores podían recoger los fluidos que supuraban.

Los participantes rellenaron una serie de cuestionarios para medir el nivel de estrés al principio del experimento. Y por último, se les colocó un catéter para extraerles sangre.

Charlas con los pacientes

En la primera visita, se mantuvo con "charla constructiva y positiva" durante unos minutos con el marido y la mujer acerca de alguna característica o comportamiento que les gustaría cambiar, explica Kiecolt-Glaser.

La tensión llegó durante la segunda vista. En esta ocasión, la charla giró en torno a las cosas que les disgustaban de su cónyuge, "algo que lleva inherente un elemento emocional", explica.

Ambas conversaciones se grabaron en vídeo y se utilizaron para medir en grado de hostilidad presente entre los miembros de las diferentes parejas. Asimismo, se tomó una muestra del líquido que supuraba de las heridas y de sangre.

Tras el análisis de los datos, los investigadores concluyeron que las heridas tardaron un día más en cicatrizar tras la segunda conversación en comparación con el tiempo que tardó en hacerlo tras la primera charla.

Las heridas de las parejas que mostraron el grado de hostilidad mayor tardaron dos días (un 40% más lento) más en sanar en comparación con las parejas más afables.

Asimismo, constataron que si las discusiones entre los miembros de la pareja eran habituales, el tiempo de reparación de los tejidos podía incluso duplicarse.

Muestras de sangre

Las muestras de sangre de las parejas hostiles también presentaban características especiales. Sus niveles de citoquina interleuquina-6 resultaron 1,5 veces más altos que los de las parejas tranquilas.

Las citoquinas son elementos fundamentales del sistema inmunitario. Se encargan mantener el delicado equilibrio de las respuestas inmunológicas. Niveles altos de esta sustancia localizados en el lugar de la herida estimulan su reparación, pero estos mismos niveles distribuidos por el torrente sanguíneo provocan problemas circulatorios.

Por encima de los valores normales, las citoquinas están relacionadas con una inflamación a largo plazo, lo que termina derivando en una enfermedad relacionada con la edad, como las cardiovasculares, osteoporosis, artritis, diabetes tipo 2, cáncer, mal de Alzheimer y enfermedades periodontales.

No hay comentarios:

Estadística

ecoestadistica.com